En este artículo te llevamos detrás de cámaras para que entiendas nuestro flujo de trabajo en el estudio: desde la preparación previa hasta la entrega final. Compartimos detalles sobre el equipo técnico que utilizamos, cómo dirigimos a los modelos durante la sesión, el proceso de edición y algunas recomendaciones para que como cliente aproveches al máximo tu sesión fotográfica.

Preparación previa: planificación y comunicación
Antes de que alguien cruce la puerta del estudio, invertimos tiempo en planificación. Confirmamos el objetivo de la sesión, el concepto visual, el estilo de iluminación y la paleta de colores. También revisamos referencias (moodboards), coordinamos vestuario y estilismo, y pedimos al cliente que nos envíe fotos de inspiración o ejemplos de poses y expresiones.
La comunicación clara reduce sorpresas. En el briefing incluimos:
- Objetivos de la sesión (editorial, producto, retrato profesional, etc.).
- Duración estimada y número de looks o cambios de vestuario.
- Expectativas sobre la entrega: número de imágenes finales, formato y plazos.
Equipo técnico: lo esencial que usamos
El equipo siempre se selecciona según el tipo de proyecto. Estos son los elementos que solemos emplear:
- Cámaras: cuerpos con buena capacidad en baja luz y resolución suficiente para el tipo de entrega.
- Ópticas: una combinación de gran angular, 35/50 mm para ambiente y 85/135 mm para retratos.
- Iluminación: flashes de estudio, softboxes, reflectores y modificadores para controlar la dirección y suavidad de la luz.
- Accesorios: fondos, trípodes, disparadores remotos y monitor para revisión en tiempo real.
Además, mantenemos checklists para asegurarnos de que las baterías estén cargadas, las tarjetas de memoria con espacio suficiente y los perfiles de color configurados correctamente.
Dirección de modelos: cómo trabajamos con las personas frente a la cámara
La relación con el modelo y la comunicación durante la sesión son clave. Empezamos con una conversación breve para relajar el ambiente y explicar la intención de cada toma. Sugerimos poses sencillas y naturales, damos retroalimentación positiva y mostramos ejemplos en el monitor cuando es necesario.
Algunos principios que seguimos:
- Guía clara y visual: indicaciones cortas y demostraciones cuando procede.
- Ritmo: alternamos tomas más dirigidas con momentos de improvisación para capturar expresiones espontáneas.
- Respeto por el tiempo y la comodidad del modelo, incluyendo pausas y ajustes de vestuario.
Proceso de edición: de la selección a la imagen final
La postproducción comienza tras una primera selección de archivos. Realizamos una selección preliminar (culling) para eliminar tomas fuera de foco, con errores o que no encajan con el concepto. Después aplicamos un flujo de edición por lotes para corregir exposición, balance de blancos y contraste, y luego pasamos a retoques más finos.
Fases típicas de edición:
- Selección y organización de archivos.
- Corrección básica: exposición, contraste, color y recorte.
- Retoque: piel, detalles, eliminación de elementos no deseados.
- Etalonaje y acabado: ajuste de tonos y preparación para impresión o web.
Usamos perfiles de color y pruebas de impresión cuando el trabajo va destinado a formatos físicos. La calidad y coherencia visual son prioritarias, por eso mantenemos presets y LUTs base que adaptamos a cada proyecto.
Entrega final: formatos y derechos
Al entregar el material, aclaramos formatos (JPEG, TIFF, PSD), resoluciones y metadatos. También dejamos por escrito los términos de uso: licencias, créditos y restricciones de publicación. Si el cliente necesita archivos para impresión, suministramos versiones en alta resolución y, si procede, hacemos pruebas de color.
Consejos para clientes: cómo aprovechar la sesión
Queremos que salgas satisfecho y que las imágenes cumplan su propósito. Aquí tienes recomendaciones prácticas:
- Llega descansado y con tiempo: evita llegar apresurado; el retraso reduce la creatividad.
- Trae opciones de vestuario: al menos dos o tres looks que sigan la paleta acordada.
- Comunica tus referencias: si hay poses o estilos que te gustan, muéstralos.
- Mantenimiento personal: duerme bien la noche anterior, hidrátate y lleva los accesorios necesarios (maquillaje, peine, plancha de ropa, etc.).
- Confía en el equipo: nuestra misión es guiarte y obtener la mejor versión de la idea previamente acordada.
Reflexión final
Trabajar en estudio es un proceso colaborativo que combina técnica, comunicación y sensibilidad estética. Un buen resultado no depende solo del equipo, sino de la planificación, del diálogo entre fotógrafo y cliente y del cuidado en la postproducción. Si te interesa reservar una sesión o recibir una guía personalizada según tu proyecto, contáctanos y te explicaremos los pasos detallados.

Muy útil la explicación del proceso. Me ayudó a saber qué esperar antes de mi sesión. Gracias por los consejos de vestuario y tiempo de llegada.
Excelente artículo. Me gustó especialmente la parte sobre la dirección de modelos y la comunicación. Esos pequeños detalles hacen la diferencia.
La sección sobre la edición y entrega final aclara muchas dudas sobre formatos y derechos. ¿Ofrecen pruebas de impresión como servicio adicional?